El problema de la Iglesia católica con el sexo – The New York Times

El papa Alejandro VICredit...Bridgeman Images
El papa Alejandro VICredit…Bridgeman Images

La manera de salir de la crisis actual es tener más luz y menos oscuridad, así como dar algunos pasos audaces y drásticos. Los clérigos no deben juzgar a otros clérigos, el celibato sacerdotal debe ser opcional y las mujeres deberían poder entrar al sacerdocio.

Hubo un papa que fue padre de diez hijos de distintas amantes y que compró el papado con mulas cargadas de plata. Se dice que Alejandro VI, el más disoluto de los pontífices de los Borgia, electo en 1492, incluso tuvo una aventura amorosa con una de sus hijas.

Otro papa contrajo sífilis durante su pontificado, una “enfermedad con predilección por los sacerdotes, sobre todo los adinerados”, como se decía en la época del Renacimiento. Ese fue Julio II, conocido como el Terrible.

Un tercer papa, Pío IX, agregó Madame Bovary, de Flaubert, y el libro de John Stuart Mill sobre la economía del libre mercado a la lista de libros prohibidos del Vaticano durante su largo papado en el siglo XIX. También formalizó la doctrina de la infalibilidad papal.

Lo que estos santos padres tenían en común no solo era que se trataba de hombres muy viciados que proponían ideas muy deficientes, sino que en la raíz de sus fracasos morales se encuentra la incapacidad que desde hace siglos ha tenido el catolicismo para abordar el tema del sexo.

Lo digo como un católico que ya no es tan practicante pero que escucha, alguien que fue educado por excelentes mentes jesuitas y se sintió animado por la apertura mental del papa Francisco. El gran problema detrás de la reciente guerra civil en una fe de 1300 millones de personas —una ruptura que podría hundir a la Iglesia en una mentalidad medieval sobre la sexualidad— es el mismo de siempre.

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Además, la mayoría de las enseñanzas retrógradas de la Iglesia, dictadas por hombres nominalmente célibes e hipócritas, no tiene relación con las palabras de Jesucristo.

Parafraseando el dicho sobre derrocar a un rey, si vas tras un papa, debes asesinarlo. Los católicos de derecha, quienes creen que permitir que los miembros homosexuales de la fe practiquen su religión con dignidad es una afrenta a Dios, acaban de lanzar su mejor tiro contra Francisco.

Se trató de un intento de golpe de Estado disfrazado de periodismo revelador por parte del arzobispo Carlo Maria Viganò, un clérigo con remordimiento de conciencia. Viganò afirma que el papa debe renunciar porque sabía sobre los casos de abuso sexual contra jóvenes seminaristas perpetrados por un cardenal deshonrado y no alejó del sacerdocio al depredador.

Es una observación razonable y que exige una respuesta cabal de Francisco. Pero si se lee toda la carta de once páginas de Viganò, se ve lo que en realidad los está impulsando a él y a su grupo ultraconservador de inquisidores: el aborrecimiento a los católicos homosexuales y un deseo de regresar a la edad oscura.

Origen: El problema de la Iglesia católica con el sexo – The New York Times

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