12 mujeres que combatieron a los nazis y ayudaron a cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial
La contribución femenina fue decisiva en múltiples escenarios del conflicto. Desde los servicios secretos británicos hasta las unidades soviéticas de combate, las mujeres que combatieron a los nazis desempeñaron funciones esenciales que alteraron operaciones militares, salvaron vidas y ayudaron a acelerar la derrota del Tercer Reich.

Table of Contents
Mujeres que combatieron a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial
La historia de la Segunda Guerra Mundial suele estar dominada por imágenes de generales, divisiones blindadas y grandes batallas protagonizadas por hombres. Normandía, Stalingrado, Montecassino o Berlín aparecen en la memoria colectiva asociadas a soldados, oficiales y líderes militares masculinos. Sin embargo, aquella guerra total también fue combatida por miles de mujeres cuya participación resultó decisiva en numerosos frentes del conflicto.
Algunas actuaron como espías infiltradas en la Europa ocupada. Otras sabotearon líneas ferroviarias utilizadas por los nazis, trasladaron armas para la resistencia o rescataron pilotos aliados perseguidos por la Gestapo. También hubo francotiradoras soviéticas, aviadoras de combate, enfermeras bajo fuego enemigo y miembros de movimientos clandestinos que terminaron pagando con su vida su oposición al Tercer Reich.
Durante décadas, muchas de estas historias quedaron relegadas a notas secundarias de los libros de historia. Pero sin ellas, parte del esfuerzo militar aliado y de la resistencia europea habría sido imposible.
Estas son doce mujeres cuya valentía dejó una huella imborrable en la lucha contra el nazismo.

1. Virginia Hall: la espía que la Gestapo consideró “la mujer más peligrosa de los Aliados”
Antes de convertirse en una de las mayores leyendas del espionaje del siglo XX, Virginia Hall había visto cómo su sueño diplomático se derrumbaba. Estadounidense y políglota, sufrió un grave accidente de caza en Turquía que obligó a amputarle una pierna por debajo de la rodilla. Aquella prótesis metálica, a la que llamaba irónicamente “Cuthbert”, no le impediría entrar en la historia.

Cuando Francia cayó bajo ocupación nazi en 1940, Hall fue reclutada por el Special Operations Executive (SOE) británico, la organización secreta creada por Winston Churchill para sabotear el dominio alemán en Europa. Operando en la Francia ocupada, organizó redes de resistencia, coordinó sabotajes ferroviarios y ayudó a preparar zonas de lanzamiento para suministros aliados.
La Gestapo terminó obsesionándose con ella. Sus informes la describían como “la espía aliada más peligrosa”. Cuando los nazis estrecharon el cerco, Virginia Hall logró escapar atravesando los Pirineos hacia España en pleno invierno, pese a su pierna ortopédica.
Tras ser detenida brevemente por las autoridades franquistas, consiguió regresar a Gran Bretaña y posteriormente trabajó para la OSS estadounidense, precursora de la CIA. Volvió a Francia infiltrándose de nuevo para apoyar a la resistencia antes del desembarco aliado.
Décadas después, muchos historiadores siguen considerándola una de las figuras más extraordinarias del espionaje durante la guerra.
2. Lillian Gutteridge: salvar vidas bajo las bombas de Dunkerque

La evacuación de Dunkerque en 1940 se convirtió en uno de los episodios más dramáticos de la guerra. Mientras cientos de miles de soldados británicos y franceses trataban de escapar de la ofensiva alemana, médicos y enfermeras trabajaban entre bombardeos constantes de la Luftwaffe.
Entre ellas estaba Lillian Gutteridge, enfermera británica que participó en la evacuación de heridos durante el colapso del frente francés. En medio del caos, ambulancias saturadas y carreteras destruidas, llegó incluso a enfrentarse verbalmente a un oficial alemán de las SS que intentó requisar los vehículos médicos.
Su valentía permitió evacuar a numerosos heridos mientras la ciudad era golpeada por ataques aéreos continuos. Como tantas otras enfermeras de guerra, su trabajo rara vez ocupó titulares, pero resultó esencial para salvar miles de vidas durante uno de los momentos más críticos del conflicto.
3. Susan Travers: la única mujer que sirvió oficialmente en la Legión Extranjera Francesa

La historia de Susan Travers parece salida de una novela bélica. Británica de nacimiento, terminó convirtiéndose en la única mujer admitida oficialmente en la Legión Extranjera Francesa.
Durante la campaña del norte de África sirvió junto a las fuerzas de la Francia Libre de Charles de Gaulle. Participó en la legendaria batalla de Bir Hakeim, donde tropas francesas resistieron durante semanas el asedio del Afrika Korps de Erwin Rommel.
En uno de los momentos más desesperados de la batalla, Travers condujo un vehículo atravesando líneas alemanas bajo fuego enemigo para ayudar a evacuar a soldados franceses atrapados.
Su experiencia refleja hasta qué punto la guerra obligó a romper barreras que antes parecían imposibles.
4. Nancy Wake: “El Ratón Blanco” que humilló a los nazis
Nancy Wake fue una de las mujeres más buscadas por la Gestapo durante la ocupación alemana de Francia. Su capacidad para escapar constantemente de los controles nazis le valió el apodo de “El Ratón Blanco”.
Nacida en Nueva Zelanda y criada en Australia, comenzó ayudando a pilotos aliados y refugiados a escapar de Francia. Más tarde fue entrenada por el SOE británico y enviada nuevamente al territorio ocupado.
Dirigió grupos de la resistencia francesa, organizó sabotajes y coordinó ataques contra posiciones alemanas. Los nazis llegaron a ofrecer una importante recompensa por su captura.
En una ocasión recorrió cientos de kilómetros en bicicleta atravesando puestos alemanes para restablecer comunicaciones con Londres después de que su equipo de radio fuese destruido.
Tras la guerra recibiría numerosas condecoraciones de Francia, Reino Unido y Estados Unidos.
5. Lyudmila Pavlichenko: la francotiradora soviética que sembró el terror entre la Wehrmacht
Mientras gran parte de Europa veía a las mujeres alejadas del combate directo, la Unión Soviética incorporó miles de ellas a unidades militares.
La más famosa fue Lyudmila Pavlichenko, considerada una de las mejores francotiradoras de la historia. Participó en los combates de Odessa y Sebastopol y acumuló 309 bajas confirmadas.
La propaganda soviética la convirtió en símbolo de resistencia frente a la invasión nazi. En 1942 viajó a Estados Unidos y fue recibida por Eleanor Roosevelt, convirtiéndose en una celebridad internacional.
Su frase dirigida a periodistas estadounidenses pasó a la historia:
“Tengo 25 años y he matado a 309 invasores fascistas. ¿No creen que ya llevan demasiado tiempo escondiéndose detrás de mi espalda?”
6. Noor Inayat Khan: la princesa india ejecutada en Dachau
Noor Inayat Khan era descendiente de la realeza india y había crecido en un ambiente profundamente pacifista. Sin embargo, el avance nazi la llevó a tomar una decisión radical: convertirse en agente secreta británica.
Entrenada por el SOE, fue enviada a París como operadora de radio clandestina, una de las tareas más peligrosas de la resistencia. La esperanza de vida de estos operadores apenas alcanzaba unas semanas debido a la capacidad alemana para rastrear transmisiones.
A pesar de la caída de gran parte de su red, Noor permaneció operando durante meses. Finalmente fue traicionada, capturada y torturada por la Gestapo.
Nunca reveló información importante. En 1944 fue trasladada al campo de concentración de Dachau, donde sería ejecutada.
Sus últimas palabras, según algunos testimonios, fueron simplemente:
“Libertad”.
7. Violette Szabo: la joven agente enviada a la Francia ocupada
Violette Szabo tenía apenas veinte años cuando quedó viuda tras la muerte de su marido en combate. Poco después ingresó en el SOE británico.
Fue enviada a la Francia ocupada para colaborar con la resistencia y sabotear las comunicaciones alemanas antes del desembarco de Normandía.
Durante una misión fue rodeada por tropas alemanas. Cubrió la retirada de sus compañeros disparando hasta agotar la munición antes de ser capturada.
Tras sufrir interrogatorios y deportación a Ravensbrück, acabaría siendo ejecutada por los nazis en 1945.
Su historia inspiró posteriormente películas y libros sobre la resistencia europea.
8. Las “Brujas de la Noche”: las aviadoras soviéticas que aterrorizaban a los alemanes
Uno de los capítulos más sorprendentes de la guerra fue protagonizado por el 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno soviético, integrado exclusivamente por mujeres.
Los soldados alemanes las bautizaron como “Las Brujas de la Noche”.
Pilotaban frágiles biplanos de madera prácticamente indefensos frente a los cazas enemigos. Para evitar ser detectadas apagaban los motores antes de lanzarse sobre sus objetivos, provocando un silbido en el aire que aterrorizaba a las tropas alemanas.
Realizaron miles de misiones nocturnas en condiciones extremas y demostraron una eficacia extraordinaria pese a disponer de material muy inferior al de sus enemigos.
9. Hannie Schaft: la joven pelirroja de la resistencia neerlandesa
En los Países Bajos ocupados, Hannie Schaft se convirtió en una figura legendaria de la resistencia contra los nazis.
Participó en sabotajes, distribución de propaganda clandestina y ataques contra colaboradores alemanes. Su imagen de joven estudiante contrastaba con la peligrosidad de sus actividades.
Los nazis la apodaron “la chica pelirroja”. Finalmente sería capturada y ejecutada pocas semanas antes del final de la guerra.
Tras la liberación se convirtió en símbolo nacional de la resistencia neerlandesa.
10. Andrée de Jongh: la mujer que salvó a pilotos aliados
La belga Andrée de Jongh organizó una de las redes de evasión más importantes de Europa ocupada.
Su organización ayudó a escapar a cientos de pilotos británicos y estadounidenses derribados sobre territorio enemigo. Muchos fueron guiados clandestinamente desde Bélgica y Francia hasta España atravesando los Pirineos.
A pesar de su juventud, logró engañar repetidamente a los servicios de seguridad alemanes.
Finalmente fue capturada y enviada a un campo de concentración, aunque sobrevivió a la guerra.
11. Krystyna Skarbek: la espía polaca que desafió al Tercer Reich
Krystyna Skarbek, también conocida como Christine Granville, fue una de las primeras agentes femeninas al servicio británico durante la guerra.
Polaca y extremadamente audaz, realizó misiones de inteligencia y sabotaje en Europa ocupada. Su capacidad para manipular y engañar a oficiales nazis la convirtió en una figura casi legendaria dentro de los servicios secretos aliados.
Muchos historiadores consideran que inspiró parcialmente algunos personajes femeninos posteriores de las novelas de espionaje.
12. Sophie Scholl: la estudiante que desafió a Hitler dentro de Alemania
Mientras millones de alemanes guardaban silencio ante el régimen nazi, Sophie Scholl decidió enfrentarse públicamente a Hitler desde el interior de Alemania.
Junto a su hermano Hans y otros estudiantes creó el movimiento “La Rosa Blanca”, dedicado a distribuir panfletos contra el nazismo y denunciar los crímenes del régimen.
En 1943 fueron descubiertos por la Gestapo en la Universidad de Múnich. Tras un juicio sumario presidido por el temido juez Roland Freisler, Sophie y sus compañeros fueron condenados a muerte.
Tenía solo 21 años.
Su ejecución la convirtió en uno de los mayores símbolos de la resistencia moral contra el nazismo.

¿Por qué las mujeres que combatieron a los nazis fueron olvidadas?
La Segunda Guerra Mundial movilizó a millones de mujeres en todos los frentes imaginables. Algunas empuñaron armas. Otras transmitieron mensajes secretos, sabotearon infraestructuras, pilotaron aviones o rescataron heridos bajo las bombas.
Muchas murieron sin reconocimiento. Otras fueron olvidadas durante décadas en relatos históricos dominados casi exclusivamente por figuras masculinas.
Pero sus historias permiten comprender una realidad incómoda para muchos relatos clásicos de la guerra: la derrota del nazismo también fue posible gracias a mujeres que arriesgaron absolutamente todo en nombre de la libertad.
Resumen de las mujeres que combatieron a los nazis
| Nombre | País | Papel durante la guerra | Hecho destacado |
|---|---|---|---|
| Virginia Hall | Estados Unidos | Espía y agente secreta | La Gestapo la consideró una de las espías más peligrosas de los Aliados |
| Lillian Gutteridge | Reino Unido | Enfermera militar | Participó en la evacuación de Dunkerque bajo bombardeos alemanes |
| Susan Travers | Reino Unido | Conductora militar | Única mujer admitida oficialmente en la Legión Extranjera Francesa |
| Nancy Wake | Australia / Nueva Zelanda | Resistencia y espionaje | La Gestapo la apodó «El Ratón Blanco» |
| Lyudmila Pavlichenko | Unión Soviética | Francotiradora | Acumuló 309 bajas confirmadas contra fuerzas alemanas |
| Noor Inayat Khan | Reino Unido | Operadora de radio y espionaje | Capturada por la Gestapo y ejecutada en Dachau |
| Violette Szabo | Reino Unido | Agente SOE y resistencia | Ejecutada tras ser capturada por los nazis |
| Marina Raskova y las «Brujas de la Noche» | Unión Soviética | Aviación militar | Primer regimiento aéreo femenino soviético de bombardeo nocturno |
| Hannie Schaft | Países Bajos | Resistencia clandestina | Símbolo neerlandés de lucha contra la ocupación nazi |
| Andrée de Jongh | Bélgica | Red de evasión aliada | Ayudó a escapar a numerosos pilotos aliados |
| Krystyna Skarbek | Polonia | Espionaje e inteligencia | Una de las primeras agentes femeninas al servicio británico |
| Sophie Scholl | Alemania | Resistencia estudiantil | Ejecutada por distribuir propaganda antinazi |
Fuentes históricas complementarias: Imperial War Museums, United States Holocaust Memorial Museum.
Descubre más desde LA VOZ NEWS
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.