23 julio, 2024

Los secretos sexuales más humillantes e íntimos de Hitler, según sus amantes desconocidas

Hitler, con la Cruz de Hierro ABC
Hitler, con la Cruz de Hierro ABC

El historiador Jesús Hernández vuelve a la carga con un ensayo que recorre los momentos más desconocidos de la vida del ‘Führer’

Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!

El 4 de junio de 1942, un periodista local se saltó todos los protocolos habidos y grabó, en una cinta de la época, la conversación entre un Adolf Hitler sobrepasado por la invasión rusa y el comandante en jefe de las fuerzas finlandesas, Carl Gustaf Mannerheim. Para ellos era un día más en la oficina; para nosotros, más de ocho décadas después, supone un documento revolucionario. «A los que estamos acostumbrados a ese ‘Führer’ de imagen histriónica y vociferante, casi como una caricatura, nos desvela esa otra parte de su carácter. Nos muestra a un hombre de voz grave, profunda y extrañamente convincente y persuasivo».

El que habla a ABC es el historiador y periodista Jesús Hernández, nuestro Antony Beevor más castizo. Lo hace tras haber publicado ‘Eso no estaba en mi libro de historia de Hitler’ (Almuzara); un recorrido por los momentos clave de un personaje al que, en sus palabras, conocemos menos de lo que nos creemos. Y valga como ejemplo la cinta que encabeza estas líneas, testimonio vivo de que hasta los malos más malísimos de nuestra historia esconden una cara personal. Su ensayo, la vuelta al ruedo editorial del autor, lucha por dar a conocer lo que todavía no se sabe del ‘Führer’ –que vaya si hay–; desde sus gustos culinarios, hasta sus extrañas tendencias sexuales. Y todo ello, a golpe de fuentes primarias.

-Afirma que no conocemos al Adolf tras el Hitler. ¿Qué hemos obviado de su vida a nivel más personal?

Me ha sorprendido, por ejemplo, comprobar cómo en sus biografías hay escasas o ninguna referencia a mujeres por las que sintió un enorme aprecio, como Maria Reiter y Unity Mitford, o por otras a las que declaró su amor, como Helena Hanfstaengl y Henriette Hoffmann, o con las que tuvo aventuras amorosas, como Renate Müller y Ada Klein, entre otras, o incluso las que rechazó, como Gretl Slezak o Martha Dodd. En mi libro describo esas relaciones, que nos dicen más que cómo era Hitler que cualquier estudio psicológico. También he ahondado en muchos detalles de su vida personal que nos resultan tan sorprendentes como reveladores.

-¿Qué aspectos de Hitler nunca planteados ha plasmado en este libro?

LEER  Un billete y una plancha: así se convirtió un ama de casa en la mayor falsificadora de la historia

En mi obra tiene un gran peso su relación con las mujeres, casi siempre problemática. No olvidemos que tres mujeres relacionadas estrechamente con él intentaron suicidarse, y otras dos que tenían en común el amor platónico por él acabarían quitándose la vida. Además de los casos que he comentado, resulta todavía un misterio la naturaleza exacta de su relación con Eva Braun, o con su sobrina Geli. Para ello, he recogido la totalidad de testimonios que existen al respecto, algunos contradictorios entre sí, para que el lector saque sus propias conclusiones.

-Familiares, médicos, amigos… sorprende, pero la lista de judíos que se relacionaron con Hitler a lo largo de su vida es larguísima.

Sí, teniendo en cuenta su odio visceral hacia los judíos, sorprende saber que siempre guardó un gran afecto por el médico judío que trató a su madre, brindándole la protección de la Gestapo y facilitando su emigración a Estados Unidos. Cuando se encontraba viviendo en un albergue vienés, tenía dos amigos judíos, un cerrajero llamado Robinson, y un húngaro que se encargaba de vender sus pinturas, Josef Neumann, de quien aseguraba que era ‘un hombre muy decente’. Igualmente, había tres judíos que solían comprar casi todas sus obras, por los que manifestaba una gran consideración y, de hecho, confesó a un amigo que prefería hacer negocios con judíos. Incluso en 1942 se hacía poner discos de un cantante judío, Joseph Schmidt, cuya música le extasiaba. En 1944, cuando se descubrió que su cocinera era judía, se vio obligado a despedirla, pero realizó las gestiones necesarias para ‘arianizar’ tanto a ella como a su familia. Sin embargo, cuando alguien se atrevía a hacerle un comentario sobre el trato que recibían los judíos, se mostraba frío e insensible.

Jesús Hernández, durante la entrevista ABC

-Durante su ascenso, mantuvo un curioso encuentro con dos periodistas españoles.

Sí, tuve la suerte de localizar una doble entrevista que le realizaron Eugeni Xammar y Josep Pla la misma mañana del día que Hitler lanzó el Putsch de Múnich de 1923, en la que él expone sus descabelladas ideas, que son tomadas a broma por ambos. Ya entonces planteaba la idea de exterminar a los judíos, considerada absurda por los periodistas, pero que a nosotros nos resulta espeluznante sabiendo lo que ocurriría veinte años después. La entrevista es, sencillamente, espectacular, por lo que decidí incluirla en mi libro.

LEER  Los humanos llegaron a Norteamérica mucho antes de lo que se creía

-Vamos a su vida personal. Le define como un loco enamorado. Y sorprende, porque se suele asumir que rehuía en cierto modo a las mujeres.

Sí, su relación con las mujeres fue muy compleja. Era capaz de idealizar a algunas, y arrojarse a sus pies perdidamente enamorado, aunque estuvieran ya comprometidas o casadas. Con otras tenía aventuras sin pretensiones, para las que su chófer Emile Maurice le dejaba su piso de soltero. Con su sobrina Geli mantuvo una enfermiza relación obsesiva, mientras que con Eva Braun alcanzaría algo parecido a la rutinaria vida matrimonial… En todo caso, las mujeres jugaron un papel importante en su vida, y eso es algo que sus biógrafos no suelen tener en cuenta.

-¿Cuál es la relación de Hitler con el sexo?, ¿lo evitaba?

Probablemente su relación con el sexo era normal pero, tratándose de Hitler, no pueden faltar los testimonios contradictorios. Parece ser que con Eva Braun no había nada fuera de lo común, pero su sobrina Geli dio a entender que era objeto de sus perversiones sexuales. También hay otras que aseguraban que Hitler era asexual y que no sentía ningún interés por el amor físico… así que tenemos un extenso abanico que cubre todas las apuestas. Esas constantes contradicciones son las que hacen que este personaje resulte tan fascinante.

-Sorprende, pero, según Renate Müller, tenía tendencias sadomasoquistas.

En el libro incluyo el testimonio de esa actriz que, según ella, mantuvo un encuentro íntimo con Hitler en la Cancillería. Ella se quedó estupefacta con las insólitas peticiones de Hitler, que detallo en ese capítulo. Los biógrafos de Hitler han ignorado ese relato, pese a estar apoyado por el testimonio del director de cine Alfred Zeisler, a quien ella había confesado al día siguiente lo sucedido, en un estado de gran agitación. Teniendo eso en cuenta, creo que ese relato no es inverosímil.

-Otro aspecto olvidado de la vida de Hitler: luchó contra la violencia de género…

Me sorprendió mucho encontrar un hecho curioso, que tampoco reflejan sus biógrafos. En 1942, leyendo el periódico, Hitler supo que un tribunal había condenado a solo cinco años de cárcel a un hombre que había agredido horriblemente a su esposa, provocándole la muerte. El tribunal fue clemente porque consideraba que el hombre había sufrido un acceso de locura temporal. Hitler se indignó tanto, que llamó de inmediato al ministro de Justicia exigiéndole que se le juzgase nuevamente y se le condenase a muerte. Así se hizo y fue guillotinado. Creo que hoy día, incluso las feministas más radicales no defenderían medidas tan drásticas como la que tomó Hitler contra la violencia de género.

LEER  Polémica en Alemania con las gemelas que entraron de la mano tras correr el maratón

-Son famosos los cócteles de drogas que se tomaba Hitler, aunque no así la sobredosis que usted comenta en el libro.

Sí, tampoco se tiene muy en cuenta su dependencia de las drogas, como cocaína, heroína o metanfetamina, a la hora de explicar sus decisiones a lo largo de la guerra. Por ejemplo, el 6 de junio de 1944, Hitler se encontraba bajo los efectos de una inyección del opioide Eukodal, que le hizo despreocuparse de lo que estaba ocurriendo en Normandía, charlando sobre banalidades y llegando a echarse su habitual siesta. Igualmente, la decisión de lanzar la ofensiva de las Ardenas en 1944 la tomó tras recibir una euforizante dosis de cocaína. Fue precisamente tras una de esas dosis que Hitler perdió el conocimiento y estuvo a punto de sufrir una parálisis respiratoria. Así pues, Hitler se quedó a un paso de morir por sobredosis de cocaína, pero eso no parece relevante para sus biógrafos.

Jesús Hernández, el Beevor español, responde a ABC ABC

-¿Cuál es la mayor mentira que se suele repetir sobre Hitler?

Quizás la que asegura que estaba loco, aunque eso tampoco sería tan extraordinario teniendo en cuenta que, según un estudio, el 49 por ciento de los presidentes norteamericanos hasta 1974 presentaban algún tipo de trastorno psiquiátrico. En realidad, Hitler era muy hábil políticamente hablando, sabía aprovecharse de las debilidades del contrario, cuándo apostarlo todo a un movimiento o cuando retirarse. Sabía tensar la cuerda hasta un punto que resultaba insostenible para sus rivales, que acababan torciendo el brazo. No tenía tampoco escrúpulos a la hora de pactar con un adversario, con el fin de alcanzar su objetivo, y poseía una fuerza de voluntad a prueba de bomba. Sí que es cierto que, una vez comenzada la guerra, abandonaría progresivamente esa claridad estratégica que le había permitido alcanzar el poder partiendo del cero absoluto, quien sabe si debido al consumo de drogas, lo que acabaría convirtiéndolo en una ruina física y mental.

Origen: Los secretos sexuales más humillantes e íntimos de Hitler, según sus amantes desconocidas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio, acepta nuestro uso de cookies. 

Verificado por MonsterInsights